Cómo meter en la cabeza de la gente el nombre de tu marca

Ámbar es la cerveza de Zaragoza. Una marca que lo peta en Aragón, pero prácticamente desconocida fuera. Para iniciar su expansión nacional creamos una nueva plataforma de marca basada en un beneficio básico de la cerveza, pero que nadie estaba utilizando: la celebración.

Así es, las grandes marcas de cerveza estaban tan obsesionadas con hablar de su calidad para competir con las cervezas artesanales, que se habían olvidado de contar la razón principal por la que nos tomamos una cerveza: pasar un buen rato con nuestros amigos y celebrar cualquier cosa por pequeña que sea.

Y ese eje estratégico lo resumimos en un nuevo claim para Ámbar asociado inseparablemente a su nombre: Todo lo bueno acaba en bar. Un claim que hablaba de la principal razón por la que consumimos cerveza, pero también de la calidad de Ámbar. Un claim que, además, reivindicaba a los bares precisamente en el momento en el que más los echábamos de menos: la Pandemia.

“Todo lo bueno acaba en bar” se convirtió en el mantra de la marca, y lo llevamos a todos los medios, soportes y formatos, spots de tele, medios digitales, exterior, etc. Se adaptó también a las campañas locales, lo pusimos en los propios bares, en los camiones, etc.

Un nuevo camino para la marca que contribuyó al inicio de la expansión de Ámbar por el resto país.