Cómo plantar cara a tu principal competidor siendo a la vez rotundo y notorio

Plátano de Canarias tiene un archienemigo: la banana. Un enemigo en una batalla desigual en la que los contendientes juegan con reglas distintas. El plátano se cultiva en la Unión Europea, y por ello, está sometido a condiciones y normativas de todo tipo (sostenibilidad, condiciones laborales de los trabajadores, etc.) que encarecen necesariamente su producción. La banana viene de fuera de la Unión Europea, y se cultiva sin ningún tipo de restricción: fertilizantes químicos a gogó, condiciones infrahumanas de los cultivadores… Con lo cual, resulta también mucho más barata de cultivar, y eso se nota en el precio final a consumidor.

Pero claro, el problema es que a simple vista parecen iguales, por eso, había que recordarle a todo el mundo que una cosa es el Plátano y otra muy distinta la banana, y que, por su sabor, por su origen, el plátano merece no ser confundido. Para ello creamos “Plátano es”, un camino para la marca con una estructura pensada para defender con notoriedad y memorabilidad, cada una de las diferencias del Plátano frente a la banana y al resto de las frutas.