La IA te encuentra a la primera a alguien comiéndose una hamburguesa. Pero cuando buscas algo más local, por ejemplo, alguien comiendo pipas, ahí ya empieza a tener problemas. De hecho, a no ser que te curres un prompt muy, muy afinado, el resultado puede llegar a ser bastante delirante. Eso nos brindaba una oportunidad estupenda para reivindicar algo tan humano y tan de aquí como es comer pipas.
Y si alguien podía aprovechar esa oportunidad era El Piponazo, la pipa más grande de Grefusa, que es, por su tamaño y calidad, la que más placer produce. Un placer que, hoy por hoy, está reservado a los seres de carne y hueso. Con esa premisa, construimos una pieza audiovisual hecha con IA que, riéndose de la IA, lo ha petado en las RRSS.