En el año 2019 MasMovil era una marca totalmente estancada. La irrupción de decenas de nuevos competidores en el segmento Low Cost la estaban dejando fuera de juego. Para cambiar esta tendencia, decidimos seguir apoyándonos en el territorio natural de la marca, el ahorro, pero buscando la manera de hablar del ahorro de una forma diferencial y relevante para el target.
Para ello, decidimos construir una nueva estrategia de marca alrededor de una tensión social emergente en aquel momento: el encarecimiento artificial de la vida por culpa de la gentrificación en las ciudades. Las magdalenas se habían convertido en Cupcakes, los cafés con leche en Frapuchinos y los cubatas en gin tonics con hierbas y bolitas de colores.
MasMovil decide denunciar todas esas cosas que ya estaban bien como estaban, pero que se habían sofisticado por puro postureo para poder ser más caras. Y se convierte así en la marca que te quita todo lo que no te interesa para que pagues solo por lo que necesitas.
Y para abanderar ese mensaje, elegimos el mejor embajador de marca posible: Antonio Resines.
Una plataforma de marca que seis años después de su lanzamiento sigue siendo indestructible, y ha llevado a la marca a liderar su segmento, tanto en términos de Top of Mind como de altas.